Anoche, a eso de las 21.00, volvía con mi madre en coche cuando me comentó que aquella mañana había llamado mi tutora. Sé que mi comportamiento no es ejemplar, pero tampoco es horrible, por lo que deduje que la pobre tenía un mal día de San Valentín y tenía que descargarlo con alguien, pero no se habría quejado demasiado.

La sorpresa viene cuando mi madre, cabreadísima, me comenta que:

1) Raquel ha dicho que voy a repetir.
Respuesta: Vale, tengo 3 suspensas. ¿Y qué?, sigo siendo la cuarta mejor de mi clase en notas. Por no hablar de que he llegado a tener el doble de suspensos, y siempre, SIEMPRE he recuperado.

2) Raquel se ha quejado por que soy muy "autosuficiente".
Respuesta: ¿Eso no se supone que es un halago?

3) Raquel ha dicho que la profe de historia mandó buscar una información en una página y yo la busqué "donde me dio la gana". Además, le contesté fatal, diciéndole algo similar a que "ya que es tan inteligente, por qué no escribe un libro".
Respuesta: Para empezar, no me regañéis por lo de la maldita enciclopedia, toda mi puta vida me habéis dicho que mire varias fuentes a la hora de estudiar. Respecto a lo otro, ¿y qué?, ¡no he dicho nada malo, sólo he alabado su inteligencia, superior a la de todos los pobres mortales!

Algo más dijo. Pero ni me preocupa, ni voy a escribir sobre ello. Una vez se me pasaron las ganas de asesinarla, no he querido darle más vueltas que las justas para escribirlo aquí.